
El mar no es, como mucha gente podría pensar, una fuente de recursos inagotable. La intensidad de explotación de la biodiversidad marina, junto con la mejora de las tecnologías de acceso a la extracción, ha hecho que la presión sobre muchas especies aumentara en los últimos años, cosa que ha llevado al colapso el 70% de los caladeros mundiales.
El Mediterráneo no es ninguna excepción: la grave sobreexplotación a la que está sometido ha puesto en peligro las pesquerías de la zona y la existencia de sus recursos.
Con el fin de abordar este problema disponemos de las áreas marinas protegidas, unas herramientas de gestión pesquera que han demostrado su éxito a la hora de aumentar la abundancia y el tamaño de los peces y el número de capturas. El objetivo final es regular los usos del mar en función de la capacidad de carga del ecosistema.
Todos los proyectos de Áreas marinas